Descripción
Desde las primeras páginas de Decálogo para transformarse en libélula, la voz narrativa no solo cuenta una historia: se expone desnuda, se ironiza y se cuestiona con una lucidez incómoda y luminosa a la vez. Fica no es un personaje complaciente; es contradictoria, vulnerable, brillante, ridícula en ocasiones , feroz en otras. Y profundamente humana.
El miedo no desaparece. Se atraviesa. Y al otro lado, esperan las alas que siempre fueron tuyas.





